30
Jan

El café más rentable

Cafe

Ya hace casi un año que viaje a España para asistir al OMEXPO, la idea del viaje era principalmente conocer a algunos colegas y personas con las que trabajo, siempre estamos intercambiando mails y alguna conversación por Skype pero verdaderamente no nos conocíamos.

La mayoría de las reuniones que tuve eran con gente que ya trabajaba de alguna forma u otra pero unos días antes de viajar se contacta conmigo Juan (vamos a llamarlo así para mantener la privacidad) que si bien habíamos hablado una vez no trabajábamos juntos, “Hola Daniel, vienes al OMEXPO? Me gustaría juntarnos un rato para charlar.” Si claro, no hay problema.. Pero entre una cosa y otra nos tuvimos que ir un rato antes del OMEXPO el último día y no me pude juntar con Juan.

Cuando me llamo Juan le explique que me tuve que ir antes y no nos pudimos juntar, su respuesta fue “No te preocupes, si tienes tiempo y quieres dime por qué zona te estas quedando que mañana me acerco y te invito un café”.

Al otro día más tranquilos ya que habían finalizado las actividades del OMEXPO me junte con Juan a tomar ese café, hablamos un buen rato, me pregunto sobre mis proyectos y me contó sobre algunos negocios que llevaba él, especialmente sobre uno que podría ayudarme con uno de mis sitios web pero por un tema de presupuestos en ese momento no me interesaba mucho.

Hace unos días estaba buscando información sobre ese mismo servicio que me ofrecía Juan, en todas las empresas que averigüé me ofrecían más o menos lo mismo. Entre varias empresas que me ofrecían lo mismo la decisión fue fácil, voy a contratarle el servicio a Juan que me invito el café.

Ahora podrás pensar que me vendo por un café, pero lo importante no es el café sino las relaciones, Juan verdaderamente se preocupó de contactar conmigo y establecer una relación, de hecho en el correr de este año que ya casi ha pasado desde esa reunión tuvimos varias charlas informales por Skype sobre diversos temas. Juan no me vendió su servicio, él se preocupó de crear una relación, en el momento que yo necesite ese servicio no tuve dudas y acudí a Juan.

A esta altura ya te habrás dado cuenta que el café no era rentable cómo decía en el título, perfectamente se podía cambiar por una cerveza, ir a ver un partido o un paseo por un parque. ¡Lo importante son las relaciones y de eso fue de lo que se preocupó Juan!